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sábado, 23 de enero de 2021

La poesía no es para todos

Quieren que, sin esfuerzo por su parte,
cante el tocón la suite del violonchelo,
ganar la gloria sin sudar el suelo
llamando alma al error, al azar, arte.

«Comerás de mi pan hasta saciarte»
—magno inocente, oráculo del cielo—.
Y devoraron grano y cornezuelo,
al que siega, al que amasa, al que reparte.

Les nacen los poemas como ortigas,
vergonzosos que son vanos laureles
a la noble labor de las espigas.

Incultos huertos, fáciles vergeles
labranza del gandul, maestro Ciruela
que no sabía leer y puso escuela.

(Darro, 20 de mayo de 2018)

sábado, 9 de enero de 2021

Romance del gerundio de posterioridad

Don Gerundio, don Gerundio,
don Gerundio postrimero:
cantar he la relación
de tus gestas plauso siendo.

Tú que naciste pagando
el seguro de los muertos,
niño de vista cansada
viéndote vetusto ciego,
pensionista fuiste activo
jubilándote mozuelo;
obrero, cobrando el paro;
patrón, defraudando sueldos;
por el F. C. fichaste
marcando tantos sin cuento
siendo después periodista
redactor del mortadelo;
a las letras te arrimaste
—súbito cambio de tercio—
llegando a la presidencia
en un sillón de académico;
por mayoría absoluta
—victoria en el referéndum—
tú venciste resultando
miembro de pleno derecho.

¡Don Gerundio, don Gerundio!
Pájaro de mal agüero:
si mi treno disfrutaste,
páguemelo tu destierro.

(Calahonda, 9 de mayo de 2019)